Las técnicas de control de aves utilizadas buscan desplazarlas de los lugares donde se están pozando o tienen ya nidos, teniendo en cuenta que no es permitido por el estado el uso de avicídas. Algunos métodos generales son:

1. Retiro y reubicación de nidos y posibles refugios en donde se avisten y se posen con frecuencia las aves (cerchas, puntas de tejas, cumbreras y techos), debiendo ser inspeccionadas y aseadas permanentemente, con el fin de evitar nuevos refugios.

2. Uso de diferentes productos no nocivos para la integridad del animal (mallas, spikes, repelentes, entre otros) para aislar estos sitios de presencia y refugio, impidiendo su ingreso y creando un hábitat desfavorable, así como mantener el mayor tiempo posible las puertas de acceso a bodegas, plantas etc., cerradas permanentemente.

 

Existen factores como la presencia de bosques y árboles, que pueden permitir el refugio y anidación, así como los residuos generados de los procesos como restos de cereales y materias primas que sirven de atrayente y comida a las aves en áreas externas.

Lo que centra el control en técnicas preventivas de impedimento de refugio y de ingreso, para disminuir el impacto que se genera ya que no es posible llegar a erradicaciones totales.